lunes, 18 de octubre de 2010

Budapest, ciudad del Danubio

por Juan José López

Budapest

Budapest forma, con Viena y Praga, un triunvirato de grandes capitales centroeuropeas que no hay que perderse. Con Viena tiene en común el Danubio y un cierto aire aristocrático y decadente. Con Praga coincide, en buena medida, en la fisonomía urbana y del estilo de vida.

Pero pronto se percibe que Budapest es diferente, quizá menos turística, acaso más auténtica y acogedora, por ejemplo en esto:
  • El centro es pequeño y se puede pasear a pie.
  • La gente es bastante amable (¡sobre todo mucho más amable que los checos!)
  • Los alojamientos y los restaurantes tiene buenos precios.
  • Tiene un ritmo de vida más pausado que otras capitales. Lo veréis si, por ejemplo, os dais un paseo al parque Várolsliget o a la Isla Margarita.
  • Es la ciudad-balneario por antonomasia.
Budapest es una ciudad que crece y vive de cara al río. No en vano, el río la divide en sus dos ciudades históricas, BUDA y PEST, actuando como una bisagra en el corazón de la ciudad.
Por eso me parece imprescindible hacer una excursión por el río, en cualquiera de las compañías de ferrys turísticos que se sitúan entre el Puente de las Cadenas y el Puente Isabel. Una buena opción puede ser Legenda, que junto al paseo por el río incluye la visita a la isla Margarita.




¿DÓNDE ALOJARSE? El alojamiento en Budapest tiene una relación calidad-precio excelente, y es posible conseguir una habitación doble en un hotel de 5 estrellas por 60 euros la noche la habitación doble. Suelen ser hoteles de estilo muy clásico, situados en palacios del casco antiguo. Una vez más, recomiendo utilizar la página booking.com para reservar.

Otra opción estupenda es reservar un apartamento. En mi caso, estuve en el Paprika Apartment, con una ubicación inmejorable junto a la parada central de metro. Por muy buen precio se pueden encontrar apartamentos céntricos, desde donde ir andando a casi todos los lugares turísticos.

¿QUÉ VER EN PEST?

La parte de Pest es más grande y moderna que la de Buda, y necesita más tiempo para la visita. En cualquier caso, en un par de días se puede visitar todo lo importante de Pest.

Se puede comenzar con el Parlamento Nacional húngaro, es un llamativo edificio que recuerda mucho al Parlamento inglés. Visitarlo es gratuito pero un poco complicado. No se puede reservar entrada, solo ir por la mañana y conseguir cita para el mismo día. Cuidado porque yo fui sobre las nueve de la mañana, un sábado, y aún así no conseguí entrar.



Tras echar una ojeada al Danubio y la orilla de Buda, podemos seguir hacia la Basílica de San Esteban. Es muy recomendable subir a la cúpula y disfrutar de las vistas de la ciudad.




Luego se puede andar toda la Avenida Andrassy, declarada Patrimonio de la Humanidad. Es una larga calle llena de palacios que discurre sobre la línea de metro más antigua de Europa. Ahora bien, el estado de conservación de la avenida y de algunos edificios deja un poco que desear, y es una pena.




Al final de la avenida está la Plaza de los Héroes. Ahí podemos visitar el Museo de Bellas Artes, el más destacable de la ciudad (con cuadros de El Greco, Rembrandt o Velázquez, entre otros).



También desde la Plaza de los Héroes se accede al magnífico Parque Városliget, con varias atracciones que visitar, como el Castillo Vajdahunyad, y el famoso balneario Széchenyi, donde se puede jugar al ajedrez en sus piscinas termales al aire libre.


Con la línea 1 del metro podemos volver al centro de Pest. En la pastelería Gerbaud, en la plaza Vörösmarty, se pueden probar algunos dulces típicos, y luego pasar la calle Váci, la más comercial de la ciudad. Al final de la calle, hay un mercado cubierto llaamdo Budapest Galleria.

Pero el paseo más bello y sugerente de Budapest, sin duda alguna, es la margen del río. Desde allí se puede disfrutar del paisaje y admirar puentes tan bellos como el Puente de las Cadenas (Schezenyi lánchid), todo un símbolo de la ciudad. Desde los puentes de Budapest se puede disfrutar de un atardecer que estoy seguro que no olvidaréis nunca.




¿QUÉ VER EN BUDA?

La parte de Buda es más antigua y aristocrática, y se puede visitar en un día. La ruta comprende la colina del castillo (la colina de Buda), a la que se puede subir en teleférico, y la colina vecina de la Ciudadela. El Palacio Real alberga hoy en día un museo, que personalmente no me pareció demasiado interesante. Las calles de Buda llevan hacia la iglesia de San Matías, quizá la más llamativa de la ciudad, con un tejado multicolor que recuerda la catedral de San Esteban de Viena.



Justo al lado está el llamado Bastión de los Pescadores, una pintoresca atalaya sobre el río con magníficos paisajes de Pest ante la vista. Un consejo: la entrada al Bastión es un timo, solo permite subir a una parte muy limitada de las murallas, mientras otra parte similar se puede visitar gratis.




Junto a la colina de Buda está la colina de la Ciudadela, a la que se sube por un tortuoso camino rodeado de vegetación, que hace casi olvidar que se está en medio de una gran ciudad. La subida es dura pero arriba tiene su recompensa, con una vastísima vista de la ciudad. La ciudadela en sí es una tosca fortaleza que solo tiene el interés de visitar un búnker de la Segunda Guerra Mundial.




Al bajar de la colina de la Ciudadela hay que pararse en el balneario Géllert, el más antiguo y artístico de la ciudad, con un espléndido estilo art-nouveau. Es una oportunidad más de disfrutar de la tradición termal de Budapest.

Hasta aquí lo esencial de la visita a Budapest. Por supuesto, hay muchos más paseos y lugares interesantes en la ciudad, que también pueden interesar al que disponga de más días para visitarla. Otra opción es tomar un tren a Pécs, al Lago Balatón o a otro destino interesante de Hungría.

La mirada desde el puente

---
VER MIS FOTOS DE BUDAPEST EN
FLICKR.

No hay comentarios:

Publicar un comentario